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A Federico García Lorca

Elías Castellano on 17 de agosto de 2018

¿Qué sombra con fusil y con canana

vino a plantar el llanto en los olivos

inmolando a los versos que cautivos

esperaban la luz de su mañana?

 

¿Qué luna golpeando en su ventana

le llamó desde el reino de los vivos

para anular sus sueños creativos

y robarnos su juventud lozana?

 

El, le cantó a su luna sin perfidia;

y ella, le abrió las puertas del chiquero

al morlaco fatal de oscura lidia.

 

Fue así la apoteosis de un torero

que en un quiebro el mal toro de la envidia,

lo ensalzó con su lance más certero.

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